EDT se queda sin novedades para el Salón del Cómic por no poder hacer frente a los pagos

EDT no puede hacer frente a los pagos de la imprenta, y ésta retrasará la impresión de las novedades que estaban previstas para el Salón del Cómic de Barcelona.

La noticia saltaba esta mañana en Zona Negativa. El rumor que ya corría en el limbo de las editoriales se está cumpliendo, EDT está cada vez más cerca de la quiebra. El retraso por parte de la distribuidora de sus novedades para este mes de abril (que pasan del día 5 al día 26) confirma que no estarán disponibles para el Salón del Cómic de Barcelona, una de las cita más importantes para las editoriales de nuestro país.

Los mangas que se retrasan son los siguientes:

—Fraction de Shintaro Kago.
—Berserk #25 de Kentaro Miura.
—Saihoshi de Studio Kôsen.
—Ranma 1/2 #08 de Rumiko Takahashi.
—Saint Seiya Lost Canvas Hades Mythology #25 de Shiori Teshirogi y Masami Kurumada.

Por su parte, Joan Navarro asegura en su blog la publicación de muchas de las series series al tiempo que defiende los packs que han realizado (y que continúan haciendo) en los últimos meses.

—El dulce hogar de Chi de Konami Kanata, que lleva publicados 9 tomos actualmente.
—Hikari Club, tomo único de Usamaru Furuya. EDT tiene la sana intención de traer más obras de este autor, pero por el momento no se sabe nada.
—Novia ante la Estación y otras Historias de Shintaro Kago. EDT quiere que Kago sea su nuevo autor insignia, pero por el momento Fraction, su próxima obra, se retrasa según lo dicho.
—La espada del Inmortal, de Hiroaki Samura con 29 tomos publicados de los 30 que componen la serie.
—Apocalipsis en el Instituto de Daisuke Sato, abierta todavía y con 7 tomos.
—Hokusai, tomo único de Shotaro Ishinomori con más de 600 páginas y una edición excelente.
—El caballero Negro, de Motofumi Kobayashi.
La sonrisa del vampiro, de Suehiro Maruo.
La ya mencionada Berserk, que es quizás el único valor seguro de EDT.
—Cinturó Negre, de Naoki Urasawa y con unas ventas muy importante para tratarse de una edición en catalán. Son 29 tomos y EDT lleva ya 20 publicados.
—Fushigi Yugi, de Yū Watase que lleva 6 tomos y le quedan otros tres para darla por finalizada en España.
—Negima, de Ken Akamatsu, terminada con 38 tomos.
—Resident Evil, una serie abierta con tres tomos de los cuáles se ha publicado 1.
—Ranma 1/2, la gran obra de Rumiko Takahashi lleva publicados 8 tomos y sus ventas son buenas por el momento.
—Saint Seiya Lost Canvas Hades Mythology, cuya finalización en el tomo 25 hemos indicado arriba que se retrasa por el momento.

En resumen, EDT sigue erre que erre con que no tiene problemas y que todo está saliendo bien, pero lo que el público ve es que la herida provocada por Shueisha, lejos de curarse, se agrava más con el tiempo. Recordemos que el 31 de mayo se acaba el plazo para destruir el stock que  EDT posea de la editorial japonesa, entonces veremos si se hunde del todo o cumple sus objetivos.

  • JJ

    La pérdida de licencias ha sido un duro golpe para EDT. Si saben apostar por lo que les queda, no deberían tener problemas. Esperemos que esto no vaya a peor.

  • Fred

    Navarro ha hundido a la editorial con su apuesta por las traducciones de manga al catalán, (que han sido un clamoroso fracaso de ventas y que ha mantenido cotra viento y marea cuando los números viraban peligrosamente hacia el rojo por su ceguera independentista). Los japoneses tenían claro que con este señor el barco se iba a pique y por eso han soltado lastre. Él que diga lo que quiera, pero me sorprendería mucho que EDT no quebrase antes de final de año.

  • Calave

    @Fred Pues no le extrañe, sólo un milagro puede salvar a una editorial que ha hecho tantas cosas mal. Y es una pena para los aficionados, pero cada vez salen más trapos sucios y la cosa se hunde más y más en el fango.

  • greydeath

    Los peces gordos de Shueisa solo nos vendían sus series porque detrás de EDT estaba Glenat apoyándoles. En cuanto los españoles quisieron hacerlo ellos solitos, los japoneses dijeron que se acabó porque saben de sobra lo mal que se hacen aquí las cosas, muy por debajo del nivel de Francia o Italia en lo que se refiere a cantidad de series, calidad de éstas o trato al lector (cliente).