Reseña de Cowa!

cowa!

Es muy difícil para mí analizar un manga como Cowa! En primer lugar porque Akira Toriyama es probablemente el autor más conocido por los lectores españoles, y apenas puedo aportarles nada nuevo sobre su obra o sobre él mismo; en segundo lugar, porque al ser un tomo único y de corte infantil-juvenil, no puedo explayarme en rebatir los recovecos de la trama, como bien hacemos otras veces. Pero eso no significa que no haya nada que decir sobre este manga.

La historia de Cowa! es la historia de un viaje, un viaje que emprenden tres monstruitos y un ex-luchador de sumo con el noble objetivo de salvar a los ciudadanos de Cabo Murciélago, los cuáles sufren la temida «Gripe de los Monstruos». Todo y ser una historia con unas premisas bastante sencillas, la obra tiene muchos atractivos por los que gustar a un amplio espectro del público (diría que puede gustar a cualquiera, pero no quiero generalizar).

Cowa! es una pequeña joya para los fans del autor, puesto que las referencias a su obra anterior son constantes y te dejan una sonrisa en la boca cada vez que te percatas de una de ellas. Por ello recomiendo que lo lean despacio, saboreando cada viñeta, incluso que lo lean varias veces. Ya en la propia portada podéis ver este juego que nos propone Toriyama, seguro que todos veis en estos protagonistas a la pequeña Arale.

Este manga es también una comedia ligera que disfrutará cualquiera que tenga un poco de sangre en las venas. Las situaciones cómicas se repiten de principio a fin, y yo diría que incrementándose hacia el final del tomo. Para ser tan corta, está repleta de personajes carismáticos, empezando el protagonista, Paifu, un travieso niño vampiro que sin embargo no deja de tener ese halo de inocencia propio de la infancia.

Dado que no deja de ser una historia infantil, Toriyama hace apología de una serie de valores morales clásicos en este tipo de obras, como son el compañerismo, el trabajo en equipo, el respeto, la sinceridad… Lo hace además con gran acierto, a diferencia de otros mangas que parecen partir de la base «Los niños son tontos así que vamos a dárselo todo masticado». Si ustedes son padres de alguna criatura y, vaya usted a saber por qué oscuros motivos, quieren introducirlo en el mundillo de manga, Cowa! me parece sin duda una obra idónea, pues es entretenida e instructiva a partes iguales, y además lo suficientemente corta para no permitirte caer en el aburrimiento. Como estoy seguro que saben, cada vez es más difícil encontrar este tipo de obras tanto en papel como en formato audiovisual.

En cuanto a la edición de Planeta, he quedado gratamente sorprendido. La sobrecubierta es quizás un poco blanda, pero el papel es de buena calidad y los colores son intensos. Y hablando de colores, el primer capítulo está a todo color, 17 páginas, lo cuál siempre se agradece bastante.

En conclusión, Cowa! es un manga disfrutable a muchos niveles, asemejable a un pequeño cuento pero mucho más sólido en su planteamiento. En el mundo que nos describe Toriyama las primeras impresiones nunca son acertadas, y los buenos siempre ganan. El lector se sumerge en la historia y disfruta cada paso del camino sabiendo que al final quedará satisfecho con el resultado, porque eso es lo que nos da a entender el autor desde la primera página.

  • Es evidente que Toriyama, a medida que pasan los años, dibuja obras de peor calidad. Cuando salieron los primeros tomos autoconclusivos después de Dragon Ball se recibieron con algo de frialdad, pero vistos en perspectiva son los mejores.

    A mí Cowa me dejó muy buen sabor de boca, la verdad, y aunque sea para un público más joven es interesante, con un grafismo nuevo que le queda muy bien y se disfruta, vamos.

    En cuanto a la edición, Planeta lo que ha hecho es reeditar la obra, con nueva traducción y un tamaño acorde con el de la kanzenban de Dragon Ball o Nekomajin, o también Mankan Zenseki, pero las páginas en color ya estaban en la edición original, que conste. Que se sepa, vamos, que no nos lo vendan como nuevo porque no es así.

  • chicomanga

    A mí Cowa me gustó mucho en su momento y ahora también. Es una obra infantil, pero no trata a su público como si fuese idiota y se puede disfrutar.