Análisis de Hakuoki: Memories of the Shinsengumi

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El nombre de Hakuôki debería, por lo menos, sonaros de algo. Se trata de una franquicia que tiene varias series de anime, OVA y un par de adaptaciones manga, y como mínimo las adaptaciones animadas aparecen de vez en cuando entre las listas de anime más vendido en Japón. El origen de la saga, sin embargo, lo encontramos en una serie de videojuegos iniciada en 2008 y bastante prolífica que ha pasado por Playstation 2, Playstation 3, PSP, Nintendo DS y ahora también Nintendo 3DS, consola a la que pertenece el juego que hoy analizamos y que se convierte en el primero de la franquicia en llegar a Europa.

Hakuôki: Memories of the Shinsengumi es en realidad un port ampliado de Hakuôki: Demon of the Fleeting Blossom (PSP), que llegó a los Estados Unidos, y lo cierto es que nos habría servido perfectamente comprarlo de importación porque sí, es la edición europea, pero está en inglés. De hecho las voces, que oiremos siempre que no hable la protagonista, son en japonés, pero todos los textos de este juego requieren que tengamos cierto dominio del inglés, no servirá con haber aprobado el inglés de bachillerato con un 7.

Entrando ya en materia, esto más que un juego es lo que se conoce como visual novel o novela visual, heredera o pariente del género de las aventuras de texto tan típicas de los años 80 y 90 y que, precisamente por sus características, evitó que nos llegaran decenas de videojuegos basados en manga y anime, se entiende que por haberse considerado poco atractivos para el público occidental, porque el caso es que obliga a leer, leer, leer y leer, y en ocasiones tomar alguna decisión que afectará —no demasiado— a la trama.

De hecho el nombre no nos engaña en absoluto: es una novela… visual. Se trata de leer un texto acompañado de ilustraciones, puesto que los modestísimos gráficos de Hakuôki: Memories of the Shinsengumi consisten en escenarios y, sobre ellos, los personajes que hablan o con los que hablamos en cada momento.

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Todo ello estático y, a lo sumo, con alguna sencillísima animación cuando se produce algún tajo en plena batalla, por ejemplo. La profundidad de las 3D de la consola se nota únicamente en que resaltan a los personajes bidimensionales respecto a los fondos, así que es un efecto totalmente prescindible. Lo mismo ocurre con el lápiz stylus: os daréis cuenta de que es más cómodo hacer avanzar el texto dándole a un botón que sudando el lápiz al sostenerlo todo el rato con la mano.

A las características propias del formato hay que añadir, por supuesto, la banda sonora formada por las voces de los personajes (menos la protagonista) y una música que acompaña perfectamente cada momento de la trama y que es ciertamente agradable.

En fin, argumentalmente esta novela visual, que además pertenece al subgénero llamado otome visual novel porque la protagonista es una chica rodeada de chicos, nos traslada al período 1863-1868, una época turbulenta en la que, como quizá ya sabéis gracias a varios mangas y animes, Japón se encontraba inmerso en un cambio de régimen que terminó con la larguísima era Tokugawa y dio pie a la Meiji (1868-1912).

Una de las muchas facciones involucradas en esta complicada trama histórica, que el videojuego trata de una forma que no nos hace sentir excesivamente perdidos, lo que es de agradecer, es el famoso Shinsengumi, tantas veces protagonista de productos de entretenimiento y con personajes históricos tan famosos como Hajime Saitô en sus filas.

Pues bien, el juego nos pone en la piel de Chizuru Yukimura, una chica que viaja de Edo (ahora Tokio) a Kyoto para buscar a su padre y allí, sin comerlo ni beberlo, acaba instalándose en el cuartel general del Shinsengumi, donde conoce a apuestos espadachines con los que interactúa pasando de lo que parece prácticamente un secuestro a ser casi un miembro más del grupo (más bien una especie de mascota), mientras no olvida su misión principal, que es hallar a su desaparecido progenitor.

A medida que avanza la historia conoceremos su particular versión de batallas y momentos reales de la época, así como a personajes tanto auténticos como ficticios y hasta elementos de fantasía, representados principalmente por la aparición de un suero que transforma a los humanos en unos seres casi indestructibles y capaces de cambiar las tornas en las batallas, pero también por unos demonios de aspecto humano cuya relación con la protagonista veremos hacia la segunda mitad de la trama.

Se trata, pues, de una novela propiamente dicha, solo que no en el formato habitual, y nos recuerda en cierta medida aquella colección llamada Elige tu propia aventura, puesto que de vez en cuando tendremos que tomar alguna decisión respecto a las acciones de la protagonista ante un hecho concreto.

Puede que leáis por ahí que estas decisiones aparecen “continuamente”, pero no es verdad. Sobre todo hay que leer, y muy de vez en cuando tomar una decisión que a veces parecerá que nos lleve al mismo lugar que si hubiéramos elegido diferente. Casi siempre será una sensación acertada, pero se ve que estas decisiones afectan a nuestra relación con miembros concretos del Shinsengumi y, de rebote, al final de la historia, que al parecer tiene hasta 6 versiones según con qué personaje hayamos establecido una relación sentimental.

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Debo confesar que intenté encaminar las cosas para “liarme” con uno de los personajes, pero por alguna razón el juego interpretó que ni lo intentaba y me llevó a un final previsto para este caso, lo que contribuyó a mi impresión de que las pocas decisiones que tomamos no tienen demasiada repercusión.

Como extras Hakuôki: Memories of the Shinsengumi incluye una enciclopedia que podemos consultar en cualquier momento, tanto desde el menú principal como durante el juego a medida que se va actualizando con nuevas entradas (personajes, batallas, lugares, etc.), y una curiosa cámara de fotos para que nos retratemos y decoremos las fotos con marcos relacionados con la historia.

Dejando a un lado lo, a priori, poco atractivo del género de las novelas visuales, sobre todo en una época en la que lo que más nos importa es la libertad de movimientos que encontramos en los videojuegos de mundo abierto en su máxima expresión, hay que decir que está muy bien escrito —el texto tiene algún problemilla técnico, eso sí—, su argumento engancha y disfrutaremos de este título especialmente si nos gusta la historia japonesa en general y esta etapa en particular. Si además el usuario es una chica aficionada a los reverse-harem (donde la protagonista es femenina y “echarse novio” es una de las posibilidades aparte de la trama principal) la propuesta se vuelve bastante más interesante.

Si, por el contrario, os molestan las partes de texto de los videojuegos, no lleváis el inglés demasiado bien y/o no os gustan los juegos donde no podéis mover a los personajes por ningún tipo de escenario, no os podemos recomendar este juego. Ahora bien, dentro del género tan concreto y especial al que pertenece, y habiendo remarcado ya el público objetivo tan específico que tiene, lo cierto es que se trata de un producto bastante recomendable y personalmente no me importaría jugar a un videojuego así situado en el universo de Naruto o Dragon Ball.

Para aquellos o aquellas a quien les convenza la propuesta, el juego está disponible desde hace un tiempo en la eShop de la Nintendo 3DS, pero desde hace unos días está también disponible en formato físico. Un aplauso para Badland Games en este sentido, si bien lo del idioma es un fallo que desde hace muchísimos años en territorio español no se perdona, quizá en buena parte por el poco nivel de inglés que hay en general entre sus habitantes.