Primeras impresiones de Magi

magiHay mucha gente que opina que es una pena que el shojo –o el josei, para el caso me viene igual– no tenga la suficiente aceptación en nuestro país; que las editoriales no vean demasiadas ventas con determinadas obras de ese calibre. Que fuera al contrario sería estupendo, desde luego, pero no sólo con el shojo, sino con cualquier demografía, como con una mayor cantidad de seinen, por ejemplo: un mercado variado es un mercado sano, y una industria así sólo puede estar construida alrededor de lectores –y editoriales– implicados tanto en comprar como en traer lo demandado.

Ojalá tuviésemos un mercado no tan marcado por el shonen. Que ojo, yo he leído –leo– mucho de esto, y a veces encuentras auténticas maravillas, pero también obras más prescindibles y consistentes en simple entretenimiento que ocupan un hueco en la librería que podían ser para otro tipo de obras. Todo tiene que tener su cabida, y en la variedad está el gusto, pero desde luego es una pena que hoy hablemos de Magi y no de, por ejemplo, Uchuu Kyoudai o de I’ll give it my all… Tomorrow.

Quiero decir, Magi es un shonen, sin más. Por lo menos en este primer tomo. Sí, es correcto, entretenido y con esa cierta y estupenda magia que sólo las autoras saben impregnar en un país donde para este tipo de obras predominan los autores, pero no es mucho más. Falla en las mismas cosas que el resto, y tiene algunos aspectos un poco ridículas; algunas situaciones o diálogos son simplemente espantosos y otros chistes un poco pobres. No es una cosa horrorosa tampoco, ojo: habrá a buen seguro un puñado inmenso de lectores a los que esta historia gustará, y mucho, a pesar de que la autora tampoco sea, que digamos, una gran narradora: consigue que entendamos todo y que al final sepamos quién es cada uno de los personajes, pero el camino hasta ahí está plagado de algunos tópicos y de algunas marchas forzadas que empeoran el resultado general.

Probablemente este primer tomo me hubiera gustado más hace seis o siete años: no por el marco mercantil de la época, sino por el tipo de lector que yo era entonces. Magi no es para aquellos que están ahora ansiosos por Vinland Saga o por alguna gafapastada que experimente sobre el metalenguaje del manga, sino que la historia que ahora publica Planeta –muy muy bien, eso sí– es para aquel que lee Fairy Tail o Bleach y que, por ahora, no necesita más. Ohtaka sabe lo que es un shonen y lo que tiene que hacer, comprende las pautas establecidas y lo aplica en su obra, pero no sorprende. Podemos aceptarlo como yo y seguir comprándola, o podemos no hacerlo: eso ya es decisión de cada uno.

  • Personalmente creo que Magi esta por encima de Fairy o Bleach, al menos teniendo en cuenta como son ahora, pero seguramente porque ya leía la serie online. No es un shonen sin más, aún hay que esperar un poco para que saque su tono más maduro XD

    Por otro lado, sería genial que sacasen Uchuu Kyoudai en España, el anime es genial y es una pena que no lo siga demasiada gente…