Análisis de El profesor Layton y la Máscara de los Prodigios

Recuerdo aún con emoción cómo comencé en esta saga. Fue con su primera entrega, El profesor Layton y la Villa Misteriosa, y ya desde entonces la franquicia de Level-5 ha conseguido enamorarme de una manera insospechada. En aquella entrega se nos presentaba al profesor Layton y a su aprendiz Luke, los dos pilares sobre los que caería todo el peso del juego. Ellos son los encargados de resolver los misterios que se nos plantean, pero también tienen una función realmente importante: enamorar a un público que busca personajes distintos. Layton y Luke son dos personajes que cautivan. Es imposible no prendarse de ellos a las pocas horas de juego. Sea por su cuidado diseño o por cómo se complementan el uno al otro, la unión de los dos funciona a las mil maravillas. Funcionaba en La Villa Misteriosa, y funciona en esta Máscara de los prodigios.

Y al igual que funciona el elenco de protagonistas, tanto por separado como en conjunto, lo hace el esquema principal de la saga. Un planteamiento que se mantiene desde el comienzo de la franquicia y del cual han hecho su seña de identidad. Se nos muestra una serie de enigmas enmarcados en un misterio mucho más amplio y que a su vez está perfectamente hilvanado con el resto de problemas. La mecánica del juego, aunque pueda parecer algo tosca al comienzo, funciona realmente bien. Una especie de aventura gráfica donde tendremos que patearnos los escenarios, hablando con muy extraños personajes, hasta encontrar una pista que dé pie a continuar en la búsqueda de la resolución de ese problema que atormenta a los que nos reclaman.

Pero la gracia no está sólo ahí. La verdadera chicha del asunto son los puzzles de distintinta índole que se nos van planteando y que tendremos que ir resolviendo a cada paso, ya sea porque a cambio nos darán información valiosa, o por el mero hecho de hacer algo de tiempo entre línea y línea de diálogo.  Uno de los puntos fuertes de la franquicia es su narrativa. Si bien al principio no es todo lo efectiva que podría, vamos poco a poco averiguando cosas hasta llegar siempre a un clímax apoteósico y que hace que todo el camino haya merecido tanto la pena. Y si encima hay trozos del guión narrados mediante cuidadas escenas animadas la cosa pinta mucho mejor.

Os estaréis preguntando, con mucha razón, el motivo por el cual os estoy describiendo a rasgos generales la franquicia de Level-5 y no me estoy centrando directamente en el juego que nos atañe. La respuesta es sencilla: El profesor Layton y la máscara de los milagros es más de lo mismo, no hay ni más ni menos. Si nos gustaban sus anteriores juegos este nos encandilará. Si, por el contrario, preferimos no acercarnos a la saga, es poco probable que este os guste.

Simplemente ha cambiado la capacidad de la consola para la que ha salido esta entrega. Me explico. Mientras que en las versiones de Nintendo DS veíamos imágenes planas de los personajes en los diálogos,ahora podemos disfrutar de versiones poligonales de los mismos, que aportan una vitalidad muy agradecida al juego. Ahora los personajes se expresan mejor. Mueven los brazos, hacen muecas… es todo más cercano.

Pero no lo notamos sólo en los protagonistas, sino que también podemos apreciar el uso de un nuevo motor gráfico en los escenarios generales. Estar embobado escuchando la autentica maravilla de banda sonora con la que cuenta esta entrega o simplemente mirando cómo en la plaza mayor de Montedore los viandantes realizan sus tareas es toda una gozada.

Hablando de Montedore, y sin entrar en muchos spoilers, os cuento. En este nuevo capítulo se nos presenta al Caballero Enmascarado, una misteriosa figura que se dedica a atormentar con lo que él llama ‘prodigios’ a los habitantes de la ya mentada ciudad. La historia, que es una autentica delicia sobretodo en esos momentos en los que se ahonda en la juventud de Layton, avanza poco a poco, pero con paso firme.

El juego, que aunque si nos ponemos muy a saco nos lo podemos acabar en no mucho tiempo, tiene algunas opciones extras bastante entretenidas y que hacen la experiencia de juego algo más larga. Eso sin contar con el puzle diario que Nintendo repartirá durante todo un año desde la salida del juego y que sumados a los 150 que ya vienen de serie hacen del juego un autentico compendio de puzles.

Resumiendo, nos encontramos con un Layton más. La misma fórmula de siempre, sí, pero es una fórmula que por ahora no flaquea. No nos hemos cansado por el momento de ella y la seguimos disfrutando sin problemas. Quizá el esquema se vuelva repetitivo dentro de un par de entregas, si las hay, pero no ahora.

 Poco más hay que contar que no se sepa ya sobre lo que para mí es un autentico imprescindible de la consola.

  • chicomanga

    Pues el primer juego aún me tiene zzzzzzzZZZZZzzzzz así que no creo que llegue a éste ni por asomo.

  • JJ

    La saga Profesor Layton me encanta, es de mis favoritas, sobre todo por el apartado artístico y… no es lo que me gusta de esta última entrega. Se puede ser igual de expresivo con animación tradicional como ya hicieron con Wario Land The Shake Dimension. No me llegan a gustar tanto los modelos 3D, llámenme raro. Menos mal que los vídeos son como siempre de lo mejorcito en el mercado. Es el único pero que le veo a este juegazo.