Reseña de Siempre es domingo

domingo1A mediados de los noventa Yuzo Takada estaba de moda en España: su manga 3×3 ojos daba bastante que hablar. Sin embargo, su publicación comenzada en 1995 vivió muchas vicisitudes: una primera parte en cómic book con lomo, vuelta al formato cómic book esta vez con grapa… Los aficionados no soportaron tanto cambio ni una edición eterna para una serie con cuarenta tomos y acabó cancelada. Entre medias, Planeta publicó otra obra del autor, Siempre es domingo, esta vez con final feliz. Pero volviendo a 3×3 ojos, nada más cancelada el mundillo pedía su vuelta, incluso se decía que había editoriales interesadas. A mediados de la década pasada se rumoreaba insistentemente que Norma le había echado el ojo, y se consideró la edición de Genzo el marionetista como una prueba de fuego para testear el mercado. A este cómic no le fue muy allá y no fue hasta 2008 cuando los rumores se dirigieron hacia Mangaline.

Ellos probaron suerte sacando una nueva edición de dos tomos de Siempre es domingo, la editorial cesó su actividad y 3×3 ojos cayó en el olvido parece que definitivamente. Y es que una serie tan larga no promete felices resultados en un mercado tan complejo como el nuestro. Por otro lado, si las otras series no tenían nada que ver con la serie pedida, resultaba bastante difícil de pensar que fueran a comprarlas. O se trataba de otro caso de estos en los que la gente pide por pedir. La conclusión buena de toda esta historia es que Siempre es domingo fue publicada de nuevo y rescatada del olvido por un tiempo más. De hecho, aún se puede encontrar a buen precio en algunas tiendas, aunque la edición no es muy allá y parece amateur del resultado tan justo en todos sus aspectos.

La historia presenta a Tohru, un aprendiz de mago con un futuro prometedor. Salvando a una chica de la muerte se lesiona la mano y su carrera se ve truncada; años después es un fracasado que se gana la vida trapicheando cuando vuelve a encontrarse con la chica, Yumi, una policía novata con gran sentido de la justicia. A esta pareja le esperan bastantes vivencias entre casos policiales y encuentros con curiosos personajes. Sin duda el comienzo es prometedor, con una pareja protagonista con caracteres opuestos y un transfondo que podría proporcionar buenas historias, como tropecientas mil series han hecho ya. Sin embargo, da la sensación de que Takada no supo o no quiso llevar la historia. En muy pocos capítulos se abandona el tema de la mala vida de Tohru –aparte de que no hay truco de magia que no le salga bien a pesar de su truncada carrera–. Por otro lado, da la sensación de que la historia se alarga presentando nuevos personajes que no tienen nada que añadir a la trama, con la guindilla de un final muy abrupto, como si el autor quisiese quitarse el manga de encima deprisa por algún motivo, seguramente para empezar 3×3 ojos en otra revista, como así hizo.
Aparte de esas taras argumentales, el apartado gráfico no está mal, pero hay que tener en cuenta que es una de las primeras obras de Takada y tiene una gran diferencia con las últimas.

Este manga está indicado para fans del autor o para el que lo encuentre a buen precio. No es un gran manga, pero se deja leer y tiene algunos capítulos francamente divertidos.