Retroanálisis de Dragon Ball Advanced Adventure

Captura-de-pantalla-2013-01-23-a-las-10.25.56

Recuerdo mi Game Boy Advance. Recuerdo su tapa para las pilas pegada con celo una y otra vez cada vez que había que cambiarle las mismas. Recuerdo dejarme la vista con cada nuevo juego, exprimiéndolo al máximo en una época en la que las cosas igual hasta se valoraban más. Unos tiempos en los que, por raro que nos pueda sonar hoy en día, se hacían buenos juegos de Dragon Ball. Como Dragon Ball Advanced Adventure, el posiblemente mejor juego de toda la franquicia creada en base al manga de Akira Toriyama.

En aquella época yo andaba liado con otras cosas, otros géneros casi, y lo jugué gracias al buen hacer de un amigo que me lo prestó después de que ya en él dejara un profundo buen recuerdo que a día de hoy prosigue. Y yo, actualmente, también sigo con la espinita de no hacerme con él de alguna manera y volver a jugarlo una y otra vez, lo cual resultaría sospechosamente bueno debido a que el juego, en general, ha envejecido más que dignamente.

Además de por lo sencillo –y efectivo– de sus mecánicas, o porque la imagen de Goku sigue inmortal a día de hoy, este Advanced Adventure sigue siendo tan divertido como el primer día –y eso, en un videojuego, es quizás lo más importante y lo que más se tiende a olvidar– que salió para la Advance, consola en la que se ha podido asegurar un destacado hueco dentro de la cada vez más interminable lista  de juegos basados en Dragon Ball gracias a tener como principal punto de diferencia un género que lo amortiguó ante el ataque de las numerosas entregas basadas en los combates de la serie.

Y aunque el hecho de que sea un plataformas de scroll lateral pueda parecer un cierto comodín para que las cosas salgan bien de una manera más sencilla que con la que, por ejemplo, podría salir en caso de ser uno de luchas, hay que reconocerle a Dimps –los desarroladores– todo el mérito que merecen: lograron contar todo el transcurso de la historia desde que Goku conoce a Bulma hasta el primer Gran Torneo de las Artes Marciales de una forma casi perfecta, muy amena y llena de unos píxeles por todas partes que son, simplemente, puro amor.

db

Dragon-ball-advanced-adventure-20060616041013919

En teoría todo es muy sencillo: recorremos un escenario y nos dedicamos a mamporrear a base de bien a cualquiera que nos encontremos por el camino, ya sea a base de puño y bastón o más adelante de una buena onda vital. Hay una barra de vida, otra de energía para poder realizar según qué ataques y diversos items para recoger por el camino y así recuperar fuerzas. En esencia, y como digo, no es nada nuevo. Pero, contra todo pronostico y posiblemente gracias a unos personajes que no podían ser más carismáticos, la cosa acaba resultado un producto simplemente sensacional.

No se trata sólo de que todo sea divertidísimo y muy gratificante, sino que es un juego que quiere, dentro de sus posibilidades, dar todo lo que pueda. Desde fases voladoras donde controlamos a Kinton hasta un modo donde simplemente realizar combates en 2D a base combos.

 

Ese modo, con posibilidades de multijugador, sea quizá la mejor manera de explicar que todo lo que consigue el juego lo hace gracias a su sencillez. No se pretende, ni mucho menos, presentar una serie de combos complicados, ni siquiera unos escenarios especialmente medidos al detalle. Por no contar no cuenta ni con la pretensión de ser demasiado largo: en una tarde nos lo podemos pasar perfectamente –al final el juego tenía que abarcar algo, y la decisión de llegar hasta el final del primer gran arco me parece, dejando atrás cualquier tipo de decisión comercial, muy acertada–. Volviendo a lo dicho antes, aquí el juego quiere que sigamos disfrutando un poco más, ofreciendo una posibilidad para una segunda vuelta tan sencilla como la de volver a ofrecer lo mismo pero cambiando el personaje que controlamos, haciendo así que podamos vivir una experiencia relativamente diferente, pudiendo así desbloquear más contenido extra.

No he tenido el placer –a veces la fortuna– de poder jugar a todos los juegos de la franquicia, pero quizá éste sea el homenaje más fiel, divertido y humilde que se le ha hecho a la serie de Toriyama. Y ya sólo por eso, merece que le echemos unas partidas hoy, mañana y siempre.

  • Lo reseñé en uno de mis blogs hace tiempo y lo cierto es que yo tampoco he probado ni de lejos todos los juegos de la franquicia, pero este es especial.

    Especial por lo bueno que es, por cómo mezcla géneros para todos los gustos y es infinitamente jugable, pero también porque no es demasiado conocido y a cualquiera le podría pasar por alto pensando que es “uno más” de los mediocres juegos de Dragon Ball para consolas portátiles. Nada más lejos.

    Yo me compré la GBA cuando de hecho ya tenía la DS (me gusta recuperar el “tiempo perdido”), y uno de los juegos que busqué con más ansia (y por suerte conseguí) con su caja y sus instrucciones fue este. Tengo que volver a jugar, ¡por Kami-sama!

  • ¡Qué recuerdos me trae este juego! Era corto pero me vicié bastante en su día: y el modo combate me gustaba mucho. Eso sí, el jefe final era muy duro de pelar: estuve bastante tiempo hasta que lo vencí.
    Eso sí, para mi el mejor juego de Dragon Ball que he jugado es el Legacy of Goku 2, también de GBA -para mi, la mejor consola de la historia y también de mi infancia: Golden Sun, Pokémon, Fire Emblem, Advance Wars…-. Si no lo has probado te lo recomiendo: hay varios personajes -es un Action RPG- y adapta bastante bien el arco de Célula.

  • Sergi

    @Adder: Hostia, sí, me acuerdo de ése, y la verdad es que era también fantástico. No lo jugué tan a fondo como éste pero era muy bueno.

    A ver si le sacamos unas líneas algún día 😉

  • @Adder, quizá se hacía corto porque era muy bueno, pero no era corto en absoluto. Dura bastante y encima es rejugable con varios personajes, y tiene varios modos. No se le podría pedir más, como mucho que saliera también el 23º Gran Torneo de las Artes Marciales, pero ni siquiera se echa en falta.